HUACO RETRATO, GABRIELA WEINER
Una parte de los libros que copan las baldas de novedades han modificado el objetivo en la narración. Si bien la regla general sigue siendo que el texto se dirige hacia un lector o mejor dicho una masa anónima de lectores, la posmodernidad ha surtido cambios. Los libros son íntimos en su texto, pero también en su lector potencial. Se pierde la masa anónima. Hoy se tiende hacia una forma de narración más íntima. Leo como si el autor se encontrara sentado frente a mí en una cafetería. El libro como un desahogo vital. Son corrientes. Esta tendencia nos permite una aproximación, un contacto más directo con quien escribe. El lector como individuo único. Las obras más virales de la editorial independiente me hacen sentir especial por encima de otros lectores. Participan de esta tendencia obras como Yeguas exhaustas de Bibiana Collado o Seismil de Laura C. Vela, algunas más acertadas que otras. Huaco retrato tiene algo de esto. Pero como toda obra extraordinaria, devora sus padres. Se erig...