CANCIÓN DULCE, LEILA SLIMANI
“Es el tipo de hombre que ella merece. Un estilo de persona que nadie quiere, pero que Louise acepta, como acepta la ropa usada, las revistas ya leídas a las que le faltan páginas e incluso los gofres ya mordidos que dejan los niños.” Leila Slimani formaba parte de esa hueste de autores de los que otros lectores hablan bien, pero que por una razón u otra no me había acercado a ella. Detrás de ella queda el sello de Cabaret Voltaire, garantía. Realmente el motivo es más prosaico. Existen demasiados libros y autores por los que siento interés. Una lista que crece de forma exponencial conforme leo. Esta lectura parcial nos impide conocer en profundidad la obra de un autor, pero al mismo tiempo bosqueja en nuestras mentes un sinfín de estilos y voces del que estoy seguro de que tiene su propia consecuencia. Canción dulce es una obra construida con minuciosidad. Promete una lectura hipnótica, de esas más propias de best seller en que se apodera del lector la necesidad de saber. Es el gu...