PLEGARIA EN EL ASEDIO, DAMIR OVCINA
Los seres humanos creamos relaciones sinérgicas entre nosotros. ¿Y los libros? ¿Acaso son capaces de generarlas? Antes de emprender la lectura de Plegaria en el asedio leía Esperanza: una tragedia de Shalom Auslander. Encontré una frase. Me removió. Decía algo así como que los yugoslavos bajo el mando de Tito habían olvidado el odio ancestral que durante siglos habían granjeado. Un odio étnico, religioso y cultural. Habían sido las abuelas yugoslavas las que lo habían rescatado para desembocar en lo que acabaría siendo la guerra de los Balcanes. ¿Hasta qué punto pudo afectarme el contexto descrito, que centrifugaba en mi cabeza, para aventurarme en la lectura de Plegaria en el asedio? Cuando empiezo su lectura, el barrio en el que vivo se afectado por una cumbre de la ONU. Son apenas unos días. Sin embargo, el mero hecho de cambio de idiosincrasia afecta a los vecinos. El barrio se llena de agentes uniformados. La circulación de vehículos y de individuos se ve afectada. ...
